Suramericanos. Argentina cerró los Juegos con su mejor actuación histórica
La delegación nacional terminó los Juegos Santa Fe 2026 con 80 oros y el subcampeonato general, su mejor resultado en la historia del certamen.
Suramericanos. Argentina cerró los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con su mejor actuación histórica
La delegación nacional sumó 80 medallas de oro, 86 de plata y 125 de bronce —291 podios en total— y terminó en el segundo puesto del medallero general, solo detrás de Brasil.
El sábado terminó en Santa Fe la novena edición de los Juegos Suramericanos, con la Argentina como anfitriona y una de las grandes protagonistas. La delegación nacional cerró en el segundo lugar del medallero general, apenas detrás de Brasil, un resultado muy superior al de su actuación en Asunción 2022, cuando había sumado 58 medallas doradas, y el mejor de su historia en la competencia.
Entre los aportes más destacados sobresalieron la natación, con actuaciones de nivel de nadadores como Ceballos y Dieleke; el hockey césped, con títulos para los seleccionados femenino y masculino frente a Chile; y la gimnasia artística, que cortó tres décadas de dominio brasileño en la disciplina. A lo largo de casi dos semanas, la delegación acumuló cerca de 300 podios entre todas las disciplinas del programa.
También llegaron medallas en canotaje, atletismo y los deportes de combate, que profundizaron el nivel competitivo mostrado por el equipo nacional. En el medallero histórico acumulado de los Juegos Suramericanos, el país ya ocupa el tercer lugar con 582 medallas doradas en total, por detrás de Brasil y Colombia, una marca que la edición de Santa Fe ayudó a acortar.
La cita 2026 sumó además nuevas disciplinas, como los deportes electrónicos, que debutaron en el programa oficial con competencias de EA Sports FC y Valorant y con victorias para el equipo argentino. El cierre del certamen dejó, sobre todo, una camada de deportistas jóvenes con experiencia internacional de cara a los próximos ciclos olímpicos y suramericanos, además de la satisfacción de haber sido una sede anfitriona a la altura del desafío.