Litio. Una minera surcoreana inauguró su segunda planta en el norte argentino
POSCO abrió en el Salar del Hombre Muerto una nueva planta que procesará 23.000 toneladas anuales de litio.
Litio. POSCO inauguró en el límite de Salta y Catamarca su segunda planta de litio en la Argentina
La surcoreana invirtió más de USD 200 millones en esta nueva etapa del proyecto Sal de Oro, que ya generó más de 5.000 empleos y proyecta llegar a 100.000 toneladas anuales de producción.
La minera surcoreana POSCO inauguró el martes su segunda planta de carbonato de litio en la Argentina, dentro del proyecto Sal de Oro, ubicado en el Salar del Hombre Muerto, en el límite entre las provincias de Salta y Catamarca. La nueva instalación, llamada Sal de Oro II, tiene capacidad para procesar 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio y demandó una inversión superior a los USD 200 millones en esta etapa.
Del acto participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y de Catamarca, Raúl Jalil; directivos de POSCO Holdings y el embajador de Corea del Sur en la Argentina, Chong Hwa Lee. La compañía ya opera en la zona una primera planta que produce 25.000 toneladas anuales de hidróxido de litio, por lo que la inversión acumulada en el proyecto supera ya los USD 2.000 millones.
Según informó la empresa, Sal de Oro generó hasta el momento más de 5.000 puestos de trabajo, entre ellos más de 600 empleos directos en POSCO Argentina, y trabaja con una red de más de 270 proveedores locales. En el mismo acto se firmó un memorando para avanzar con una tercera y una cuarta etapa del proyecto, con las que la compañía apunta a llegar a una producción combinada de 100.000 toneladas anuales de litio.
La apertura de la planta se da en medio de un fuerte impulso a la minería de litio en el noroeste argentino, una de las regiones que integra el llamado triángulo del litio junto con zonas de Chile y Bolivia. El Gobierno nacional viene impulsando estas inversiones a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ofrece beneficios fiscales y cambiarios a los proyectos de gran escala.
Para la provincia de Salta, la ampliación de Sal de Oro representa, además de nuevos puestos de trabajo directos e indirectos, un impulso a toda la cadena de proveedores de la Puna, una de las regiones con menor desarrollo relativo del país.