Innovación. Un equipo cordobés desarrolló la primera miel en polvo del país

Investigadoras del Ceprocor en Córdoba lograron secar miel por primera vez en el país, con potencial uso como edulcorante natural en la industria alimenticia.

Miel cayendo de una cuchara de madera. Imagen ilustrativa genérica, banco de imágenes Pexels (fotógrafo: Pixabay).

Innovación. Un equipo científico cordobés desarrolló la primera miel en polvo elaborada en la Argentina

Investigadoras del Centro de Excelencia en Productos y Procesos de Córdoba lograron secar miel por atomización sin que se pegotee, un desafío técnico inédito en el país que abre la puerta a un nuevo edulcorante natural para la industria alimenticia.

Un equipo de investigadoras del Centro de Excelencia en Productos y Procesos de Córdoba (Ceprocor), organismo que depende del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación de la provincia, logró desarrollar un proceso para convertir la miel líquida en polvo, algo que hasta ahora no se había conseguido de forma estable en el país. El trabajo está a cargo de las ingenieras químicas María Candelaria Risso y Rocío Massó, con ensayos que se realizan en los laboratorios de microencapsulación y secado por atomización del centro, en Santa María de Punilla.

El principal obstáculo que debieron resolver fue la elevada concentración de azúcar de la miel, que impide que se seque de forma correcta por sí sola y tiende a quedar pegajosa o a aglomerarse. Para superarlo, el equipo diluye la miel en agua junto con proteínas de lactosuero, que funcionan como agente protector: al secar la mezcla por atomización, esas proteínas forman una capa alrededor de cada partícula y evitan que el producto final se apelmace.

Según explicó María Laura Maggi, del área de Auditoría de Procesos de Ceprocor, el desarrollo tiene un amplio mercado potencial en la industria alimenticia. La miel en polvo podría emplearse como edulcorante natural para reemplazar total o parcialmente al azúcar en fórmulas secas, pero también como vehículo de compuestos bioactivos —fibras y flavonoides— con aplicaciones en snacks, panificados, lácteos, bebidas y mezclas instantáneas.

El desarrollo responde además a una tendencia de consumo creciente, la del etiquetado limpio, que busca reemplazar edulcorantes y saborizantes artificiales por ingredientes naturales y reconocibles. Por el momento, el equipo trabaja con distintos tipos de miel para estandarizar el proceso, en una etapa que todavía es inicial pero que ya despierta interés por fuera del laboratorio.