Supercómputo. Llegó a Córdoba una supercomputadora donada por Suiza

El equipo Helvetios triplicará la capacidad de cálculo científico de la Universidad Nacional de Córdoba.

Foto ilustrativa genérica de un centro de datos (Pexels / panumas nikhomkhai).

Supercómputo. Una supercomputadora donada por Suiza potenciará la investigación científica en Córdoba

El equipo Helvetios, cedido por una universidad suiza, triplica la capacidad de cálculo con la que contaba hasta ahora la Universidad Nacional de Córdoba.

La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) sumó una nueva supercomputadora que multiplicará por tres su capacidad de procesamiento para la investigación científica. El equipo, bautizado Helvetios, fue donado por la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), de Suiza, y quedó formalmente inaugurado durante la Conferencia Latinoamericana de Computación de Alto Rendimiento (CARLA 2026), realizada en la ciudad de Córdoba.

Helvetios está compuesto por 288 nodos y 576 procesadores Intel Xeon Gold 6140, con una potencia teórica de 497 teraflops. Se trata de un equipo de aproximadamente cuatro toneladas, que fue trasladado, instalado y puesto en funcionamiento gracias al trabajo conjunto de investigadores del CONICET, personal técnico de la UNC y representantes de la diplomacia suiza en el país.

Para adaptar la infraestructura eléctrica y el sistema de refrigeración del centro de datos que aloja al nuevo equipo, la embajada de Suiza en la Argentina aportó un financiamiento adicional de 18 millones de pesos. Esta inversión permitió preparar el espacio necesario para un sistema de estas características, que exige condiciones especiales de energía y enfriamiento.

Con esta nueva capacidad de cálculo, se espera que investigadores de física, química, biología computacional, astronomía y desarrollo farmacéutico puedan avanzar en proyectos que antes requerían tiempos de procesamiento mucho más largos, o directamente resultaban inviables con el equipamiento previo de la universidad. La cooperación con instituciones europeas como la EPFL se suma así a un fortalecimiento gradual de la infraestructura de supercómputo del sistema científico argentino, que en los últimos años viene sumando equipamiento de mayor escala en distintas universidades del país.