Paleogenómica. Córdoba tendrá el primer laboratorio de ADN antiguo del país
Un equipo del CONICET fue elegido entre doce proyectos globales para crear la primera sala limpia de paleogenómica de Argentina.
Paleogenómica. Un equipo de Córdoba construirá el primer laboratorio de ADN antiguo del país
El proyecto, liderado por investigadores del CONICET, fue distinguido con el Genomics in Context Award de la Fundación Wellcome y permitirá estudiar restos de más de 50 ancestros con supervisión ética de comunidades indígenas.
Un equipo de investigadores del Instituto de Antropología de Córdoba (IDACOR), que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba, fue seleccionado entre doce iniciativas de todo el mundo para recibir el Genomics in Context Award, un reconocimiento que otorga la Fundación Wellcome a proyectos científicos que combinan genómica de alta resolución con un fuerte compromiso social.
El logro, liderado por el investigador Rodrigo Nores junto a Darío Ramírez, Nicolás Pastor, Mariana Fabra y Gisela Sario, les permitirá construir la primera sala limpia dedicada exclusivamente a la paleogenómica en Argentina. Hasta ahora, ese tipo de análisis debía derivarse a laboratorios de Europa o Estados Unidos, lo que encarecía y demoraba las investigaciones.
Con el nuevo espacio, el equipo analizará más de 70 fragmentos óseos y piezas dentales pertenecientes a unos 50 ancestros hallados en más de treinta sitios arqueológicos del centro del país. Todo el trabajo contará con la supervisión ética de las comunidades Comechingón, Sanavirón y Ranquel, en un esquema de diálogo intercultural que fue uno de los criterios más valorados por el jurado internacional.
El grupo cordobés ya había aportado hallazgos relevantes para la genética de poblaciones sudamericanas, como la identificación de un linaje genético único de 8.500 años de antigüedad en el centro argentino y las primeras evidencias prehispánicas de lepra en el continente. Con este nuevo laboratorio, el país da un paso hacia lo que los propios investigadores llaman “soberanía científica”: completar el ciclo completo de estudio del ADN antiguo sin salir de sus fronteras.
Contar con un nodo tecnológico propio también abre la puerta a colaborar con otros países de la región que hoy enfrentan las mismas limitaciones, y consolida a Córdoba como un polo de referencia en arqueogenética para toda Sudamérica.