Conservación. Nacieron cuatro cachorros de aguará guazú en Ansenuza
Una familia de aguará guazú fue detectada en el Parque Nacional Ansenuza, Córdoba, un hito para la conservación de la especie.
Conservación. Nacieron cuatro cachorros de aguará guazú en el Parque Nacional Ansenuza, en Córdoba
El hallazgo se dio gracias al monitoreo satelital de una hembra con collar GPS y confirma que el humedal protegido ofrece condiciones aptas para la reproducción de una especie amenazada.
La Administración de Parques Nacionales confirmó el nacimiento de cuatro cachorros de aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) dentro del Parque Nacional Ansenuza, en Córdoba, sobre la laguna salada más grande de Sudamérica. El hallazgo se conoció luego de que un equipo de monitoreo detectara a la nueva camada junto a sus padres en un sector de pastizales y humedales del área protegida.
La noticia llegó a través del seguimiento satelital de una hembra de la especie, equipada con un collar GPS en abril de este año como parte de un programa conjunto entre Parques Nacionales, la organización Aves Argentinas y la Secretaría de Ambiente de Córdoba. Los datos de desplazamiento permitieron ubicar la zona de cría y registrar, semanas más tarde, a los cuatro cachorros con vida y en buen estado.
El aguará guazú, también conocido como lobo de crin, es el cánido silvestre más grande de Sudamérica y está catalogado como Monumento Natural en la provincia de Córdoba. Su presencia es considerada un indicador clave de la salud de los humedales y pastizales del centro y norte del país, ecosistemas que vienen sufriendo una fuerte presión por el avance agrícola y la pérdida de hábitat.
Según explicaron los especialistas a cargo del seguimiento, en esta especie el cuidado de las crías es compartido: el macho colabora activamente en la protección de la camada frente a depredadores naturales de la región, como los gatos monteses y los pecaríes. Esa conducta parental favorece las chances de supervivencia de los cachorros durante sus primeros meses de vida, la etapa más vulnerable.
El nacimiento se suma a una serie de buenas noticias para la conservación del aguará guazú en el país, y refuerza el valor de Ansenuza —el parque nacional más joven y uno de los más extensos de la Argentina— como refugio para especies amenazadas del centro del territorio nacional.