Patrimonio. Recuperaron dos piezas robadas del Museo de Arte Decorativo

Un óleo atribuido a Murillo y unos binoculares de nácar y oro, robados en 2022, fueron hallados en un comercio de Flores.

Cuadro con marco dorado en una pared (banco de imágenes Pexels; imagen ilustrativa genérica, no representa la obra recuperada)

Patrimonio. Recuperaron dos piezas históricas robadas hace cuatro años del Museo Nacional de Arte Decorativo

Un óleo del siglo XVII atribuido al pintor español Bartolomé Murillo y un par de binoculares antiguos con incrustaciones de nácar y oro, sustraídos en 2022, fueron hallados en un local del barrio porteño de Flores tras una investigación del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural.

Dos piezas históricas que habían sido robadas del Museo Nacional de Arte Decorativo en marzo de 2022 volvieron a manos del Estado tras una investigación de más de cuatro años. Se trata de un óleo sobre tela del siglo XVII, atribuido al pintor español Bartolomé Murillo y titulado “San José”, y de un antiguo par de binoculares con incrustaciones de nácar y oro fabricados por una casa francesa entre fines del siglo XIX y comienzos del XX.

El hallazgo se produjo cuando el Departamento de Protección del Patrimonio Cultural detectó que los binoculares estaban siendo ofrecidos a la venta en un comercio del barrio porteño de Flores. A partir de ese dato, un juzgado ordenó un allanamiento en el que se recuperaron ambas piezas, en el marco de un operativo que las autoridades bautizaron “Operación Francohistórica”.

Las piezas habían sido sustraídas de una vitrina ubicada en la antecámara del dormitorio “Matías Errázuriz Alvear”, uno de los ambientes del museo porteño, que en ese entonces no contaba con sistemas de vigilancia, alarmas ni detectores de movimiento. El robo, denunciado en su momento por el entonces director del museo, había quedado como una causa abierta y sin resolución durante casi cuatro años.

La recuperación permite que ambas piezas vuelvan a integrar la colección del museo, que reúne mobiliario, pinturas y objetos decorativos de distintas épocas en una de las mansiones más emblemáticas de Buenos Aires. El caso también puso en agenda la necesidad de reforzar la seguridad en los espacios que resguardan patrimonio cultural, un debate que las autoridades del museo retomaron tras conocerse el desenlace.