Innovación. Un invento argentino que viaja al espacio llegó al Smithsonian

Un aparato argentino para analizar ADN en el espacio, usado por astronautas, se exhibe ahora en el museo Smithsonian de Washington.

El astronauta Ricky Arnold utiliza la miniPCR, desarrollada por los biólogos argentinos Ezequiel Álvarez Saavedra y Sebastián Kraves, dentro de la Estación Espacial Internacional. Foto: NASA / Wikimedia Commons, dominio público.

Innovación. Un invento de dos biólogos argentinos integra una muestra permanente del museo espacial más grande del mundo

La miniPCR, creada por Ezequiel Álvarez Saavedra y Sebastián Kraves, permite analizar ADN a bordo de la Estación Espacial Internacional y ahora forma parte de la exhibición “At Home in Space” del Museo Nacional del Aire y el Espacio, en Washington.

Un dispositivo diseñado por dos biólogos argentinos se sumó a la colección del Museo Nacional del Aire y el Espacio de la Institución Smithsonian, en Washington, que reúne la mayor colección de aeronaves y naves espaciales históricas del mundo. El aparato, llamado miniPCR, integra desde hace pocos días la muestra “At Home in Space”, dedicada a los desafíos de vivir y trabajar fuera de la Tierra y a más de cuatro décadas de presencia humana continua en el espacio.

La miniPCR funciona como una suerte de fotocopiadora de ADN: es un termociclador, un aparato que alterna temperaturas con precisión para realizar la reacción en cadena de la polimerasa, la técnica que permite obtener millones de copias de un fragmento de ADN para poder detectarlo y estudiarlo. Contar con una máquina de este tipo en la Estación Espacial permite diagnosticar enfermedades en horas, en lugar de los meses que demandaría enviar las muestras a la Tierra.

Sus creadores, Ezequiel Álvarez Saavedra y Sebastián Kraves, se formaron como biólogos en la Universidad de Buenos Aires y diseñaron el equipo para que estudiantes, investigadores de campo y laboratorios con recursos limitados pudieran acceder a herramientas de biología molecular sin depender de equipos más grandes y costosos. El vínculo con la NASA comenzó en 2016, cuando el astronauta británico Tim Peake lo utilizó en el experimento ganador de la primera edición del concurso Genes in Space.

“Lo que nunca imaginamos fue que nuestro instrumento llegaría a la Estación Espacial Internacional”, contó Álvarez Saavedra a Infobae. El contacto con el museo surgió a través de investigadores de la NASA que usan el equipo en órbita y lo recomendaron para la muestra que celebra los 50 años de presencia humana en el espacio. “Nuestro objetivo siempre fue hacer la tecnología accesible a sectores con recursos limitados”, agregó el biólogo.

Álvarez Saavedra ya piensa en el próximo horizonte: “El uso de esta tecnología en futuras expediciones a la Luna y a otros planetas crea la oportunidad de detectar material genético extraterrestre”, planteó, sobre un invento que nació en un laboratorio universitario porteño y hoy orbita la Tierra a bordo de la Estación Espacial Internacional.