Patrimonio. El Teatro Nacional Cervantes cumplió 105 años de historia

El único teatro nacional dependiente del Estado celebró un nuevo aniversario con su temporada de clásicos y dramaturgia contemporánea.

Fachada de un edificio histórico de estilo clásico, imagen ilustrativa genérica (banco de imágenes Pexels; foto: Laura Tancredi)

Patrimonio. El Teatro Nacional Cervantes celebró 105 años como la única sala teatral del Estado argentino

El histórico edificio porteño, inaugurado en 1921 e inspirado en la arquitectura renacentista española, sigue siendo un faro de la escena nacional con temporadas que combinan el rescate de textos clásicos y la dramaturgia contemporánea.

El Teatro Nacional Cervantes cumplió 105 años de historia, un aniversario que reafirma su lugar como la única sala teatral del país que depende directamente de la administración nacional. Ubicado en la esquina de Libertad y Córdoba, en pleno centro porteño, el edificio abrió sus puertas por primera vez de la mano de los artistas españoles María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza.

La construcción se destacó desde su origen por una arquitectura de inspiración renacentista española, con materiales traídos especialmente desde España para levantar una sala que buscaba emular el esplendor de los grandes teatros europeos. Tras atravesar dificultades financieras en sus primeros años de vida, el edificio fue adquirido por el Estado en 1926, durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear, y pasó a integrar el patrimonio público.

En 1995 el Cervantes fue declarado Monumento Histórico Nacional, un reconocimiento que selló su valor arquitectónico y simbólico para la cultura argentina. Desde entonces, la institución sostiene tres espacios escénicos propios donde despliega una programación que va desde el rescate de textos clásicos hasta la puesta en valor de nuevas dramaturgias nacionales.

Más de un siglo después de su apertura, el teatro continúa cumpliendo el rol para el que fue pensado: ofrecer una vidriera estatal y federal para las artes escénicas, con temporadas anuales que llegan tanto al público porteño como, a través de giras y coproducciones, a distintos puntos del país.

El aniversario número 105 se suma a una agenda cultural de septiembre especialmente intensa en Buenos Aires, que en los próximos días también recibirá al Festival Internacional de Buenos Aires, otro de los eventos que consolidan a la ciudad como uno de los polos escénicos más activos de la región.