Fauna. Un aguará guazú rescatado volvió a vivir en libertad en Ansenuza
El animal fue rescatado en Villa Santa Rosa, rehabilitado por especialistas y liberado con un chip de seguimiento en el Parque Nacional Ansenuza.
Fauna. Un aguará guazú rescatado en Córdoba volvió a vivir en libertad en el Parque Nacional Ansenuza
El animal había sido encontrado deambulando en la ciudad de Villa Santa Rosa y pasó varias semanas de recuperación en un centro especializado antes de ser reinsertado en un humedal protegido del noreste cordobés.
Un aguará guazú (Chrysocyon brachyurus), el cánido salvaje más grande de Sudamérica, volvió a recorrer en libertad los humedales del Parque Nacional Ansenuza luego de un proceso de rescate y rehabilitación llevado adelante por especialistas cordobeses. El ejemplar, un macho adulto de entre 3 y 4 años y unos 25 kilos, había sido hallado a principios de octubre en la ciudad de Villa Santa Rosa, lejos de su ambiente natural.
Tras el hallazgo intervino la Policía Ambiental de Córdoba, y el animal fue trasladado al Centro de Rescate Tatú Carreta, donde recibió atención veterinaria primaria y estudios para determinar su estado sanitario general. Una vez confirmada su recuperación, la Administración de Parques Nacionales definió junto al Gobierno de Córdoba que el Parque Nacional Ansenuza —creado en 2022 para proteger el mayor lago de agua salada de Sudamérica— era el sitio más adecuado para liberarlo.
Antes de devolverlo a la naturaleza, el equipo le colocó un chip de identificación que permitirá seguir su evolución si fuera necesario. La tarea quedará además bajo la mirada de guardaparques nacionales y provinciales que recorren habitualmente la zona, con el acompañamiento de Aves Argentinas, la organización que monitorea a la especie en la región con cámaras trampa y collares satelitales.
El aguará guazú es Monumento Natural Provincial en Córdoba y uno de los valores de conservación más importantes de Ansenuza, un área que combina humedales, salinas y pastizales naturales. Casos como este, en los que un animal recuperado regresa a un ambiente con condiciones aptas para su supervivencia, reflejan un trabajo conjunto entre organismos nacionales, provinciales y organizaciones de la sociedad civil para proteger a una especie que enfrenta amenazas crecientes por la pérdida de su hábitat natural.