Conservación. Cuatro países lanzaron un plan para proteger al yaguareté
Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay lanzaron Jaguar Rivers, un plan para proteger al yaguareté a lo largo de 1.200 km del río Paraná.
Conservación. Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay lanzaron un plan regional para reconectar los ríos del yaguareté
La iniciativa Jaguar Rivers prevé construir cuatro estaciones biológicas y una flota de embarcaciones de monitoreo a lo largo de 1.200 kilómetros de la cuenca del Paraná, clave para la recuperación de la especie.
Cuatro organizaciones de conservación de Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay lanzaron esta semana Jaguar Rivers (“Los ríos del yaguareté”), una iniciativa regional para reconectar los ecosistemas fragmentados a lo largo de la cuenca del río Paraná y sus afluentes, uno de los corredores naturales más importantes para la recuperación del yaguareté en Sudamérica. El proyecto es impulsado por Rewilding Argentina, Nativa (Bolivia), Onçafari (Brasil) y la Fundación Moisés Bertoni (Paraguay), con el apoyo de Tompkins Conservation.
El plan contempla la construcción de cuatro estaciones biológicas y una flota de cuatro embarcaciones destinadas al monitoreo de la fauna a lo largo de unos 1.200 kilómetros de ríos y humedales, con el objetivo de recrear corredores de biodiversidad que permitan a la especie recolonizar territorios de los que fue desplazada. El yaguareté ocupa hoy apenas el 5% de su distribución histórica en la Argentina, donde se estima que quedan entre 250 y 300 ejemplares en libertad.
La iniciativa se apoya en resultados ya concretos del Proyecto Iberá, en Corrientes, donde el trabajo de reintroducción de Rewilding Argentina permitió que hoy vivan en libertad unos 50 yaguaretés, setenta años después de que la especie desapareciera de la región. En el otro extremo del país, en el Gran Chaco, la población libre no supera los 20 ejemplares, lo que convierte a esa zona en una de las prioridades del nuevo plan.
Jaguar Rivers busca además tender puentes entre poblaciones que hoy están aisladas entre sí por la deforestación y el avance de la frontera agropecuaria, de manera que los yaguaretés puedan desplazarse entre distintas áreas protegidas de los cuatro países sin quedar encerrados en islas de hábitat demasiado pequeñas para sostener poblaciones genéticamente sanas a largo plazo.
Los impulsores del proyecto presentan la iniciativa en los próximos meses ante gobiernos y organismos de financiamiento de la región, con la expectativa de que la experiencia acumulada en Iberá sirva de modelo para replicar corredores similares en otros tramos de la cuenca del Paraná.