Salud. Un equipo cordobés desarrolla insertos oculares 3D contra el glaucoma
Investigadores del CONICET y la UNC crean dispositivos milimétricos que liberan la medicación de forma constante y localizada.
Salud. Un equipo cordobés desarrolla insertos oculares impresos en 3D para tratar el glaucoma
Científicos del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba avanzan en un dispositivo milimétrico que libera el fármaco de forma localizada y constante, con dosis menores que las gotas tradicionales.
El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo y su tratamiento habitual, con gotas oftálmicas, tiene un punto débil conocido: solo una pequeña proporción del fármaco logra atravesar las barreras naturales del ojo, por lo que hacen falta aplicaciones frecuentes. Un equipo de investigadores de Córdoba trabaja desde hace tiempo en una alternativa.
Se trata de insertos oftálmicos de apenas milímetros, fabricados mediante impresión 3D, que se implantan en el fondo del saco conjuntival. Los dispositivos usan colágeno como matriz para incorporar nanocristales de acetazolamida, un fármaco que reduce la presión intraocular, y liberan la medicación de manera localizada, constante y controlada, lo que permite usar dosis menores y aumentar la eficacia del tratamiento.
El desarrollo está a cargo de un equipo interdisciplinario del Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIByT, CONICET-UNC) y la Unidad de Investigación y Desarrollo en Tecnología Farmacéutica (UNITEFA, UNC-CONICET), con Mariana Cid y Santiago Palma a la cabeza, junto con María Lina Formica y Julieta Ribotta.
El proyecto ya completó los estudios de diseño y caracterización, las evaluaciones in vitro de liberación y seguridad, y pruebas en animales, con resultados que muestran que los insertos mantienen el efecto del fármaco durante varias horas, comparables a otras formulaciones ya existentes. Ahora el equipo trabaja en prolongar la duración de la liberación, mejorar la adherencia del dispositivo y estandarizar su fabricación a mayor escala; en el camino, el desarrollo ya obtuvo el segundo puesto en la categoría “Investigación o desarrollo aplicable” del certamen UNC Innova.
“El desarrollo de este tipo de tecnologías requiere la interacción entre disciplinas. No alcanza con conocer el comportamiento del fármaco: es necesario pensar en cómo interactuará con el tejido”, explicó Cid. El proyecto integra especialistas en química, farmacia, bioquímica, medicina e ingeniería biomédica, un ejemplo de cómo el trabajo conjunto entre áreas puede acelerar soluciones concretas para un problema de salud que afecta a millones de personas.