Reciclaje. Una cooperativa rosarina convierte aceite usado en jabón y trabajo
Proyecto Espuma recicla aceite de cocina y ya becó a 120 personas este año en su fábrica-escuela de Rosario.
Reciclaje. Una cooperativa de Rosario convierte aceite de cocina usado en jabón y en trabajo
Proyecto Espuma funciona como una fábrica-escuela en el barrio Triángulo: este año ya becó a 120 personas y fabricó cuatro mil jabones biodegradables para los Juegos Suramericanos.
En el barrio Triángulo de Rosario, la cooperativa Proyecto Espuma transforma algo tan cotidiano como el aceite de cocina usado en jabones y detergentes biodegradables, y en el camino se convirtió en una fábrica-escuela que este año ya becó a 120 personas.
La iniciativa nació en 2023 de la mano de Nicolás Biolatto, quien durante la pandemia empezó a investigar cómo transformar el aceite usado en productos de limpieza. Hoy la cooperativa produce detergentes sólidos y líquidos, jabón para manos, jabón en polvo y otros artículos especiales, todos elaborados a partir de aceite reciclado.
Más allá de la producción, Proyecto Espuma funciona como un espacio de formación: cada persona que se suma recibe una beca para aprender el oficio mientras trabaja, en articulación con la cooperativa textil Ziza. Este año, además, la cooperativa fabricó cuatro mil unidades de jabón biodegradable que se usaron durante los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
El proyecto también sostiene una alianza con Coopelav, una cooperativa de lavandería que utiliza los productos de Espuma en su trabajo diario, y desarrolla programas de inclusión social en unidades penitenciarias y en comunidades vulnerables, ampliando el alcance de un modelo que combina reciclaje, trabajo cooperativo e inclusión.
Con cada barra de jabón, la cooperativa rosarina demuestra que un residuo doméstico como el aceite de cocina puede convertirse en la base de un proyecto productivo que genera empleo, capacita y construye lazos comunitarios.