Innovación. Un matrimonio de casi 70 años trae robots a la Argentina

Después de 40 años vendiendo máquinas de contar billetes, una pareja de emprendedores reinventó su empresa para importar robots de limpieza y de servicio.

Brazo robótico entregando una taza de café (imagen ilustrativa genérica, no del hecho puntual). Foto: Pexels.

Innovación. Un matrimonio de casi 70 años reinventó su empresa de 40 años para traer robots a la Argentina

Nora Palacios y Rodolfo Carlés fundaron Counter en 1986 para vender máquinas contadoras de billetes. Tras ver un robot humanoide servir café en una feria de Alemania, decidieron importar robots de limpieza y de servicio para empresas argentinas.

Nora Palacios y Rodolfo Carlés, un matrimonio de casi 70 años, fundaron la empresa Counter en 1986, dedicada a la gestión de efectivo: máquinas contadoras, clasificadoras y enfajadoras de billetes para bancos y comercios. Cuatro décadas después, la caída en la demanda de ese rubro los llevó a buscar un nuevo negocio, y lo encontraron en un lugar inesperado: la robótica de servicio.

La decisión se gestó en marzo de este año, durante una feria de tecnología en Düsseldorf, Alemania, donde vieron a un robot humanoide servir café a los visitantes. Según contaron, negociaron con la empresa fabricante en menos de un mes y los primeros equipos llegaron a la Argentina unas seis semanas después, un ritmo inusual para una compañía que hasta entonces no tenía experiencia en ese mercado.

Hoy Counter importa robots de limpieza pensados para espacios industriales, capaces de higienizar hasta 1.000 metros cuadrados por hora, y robots colaborativos que asisten a los mozos en la atención de mesas en bares y restaurantes porteños. Sus precios arrancan entre 8.000 y 12.000 dólares y pueden llegar a los 40.000 según el modelo, mientras que crece la demanda de robots cuadrúpedos para tareas de seguridad y transporte de cargas de hasta 60 kilos.

La compañía, que en 2010 tenía solo dos empleados y hoy cuenta con 27, ya negocia la instalación de sus equipos con cafeterías, aeropuertos y empresas energéticas del país. Palacios sostiene que en pocos años habrá muchos más robots trabajando en la Argentina, aunque remarca que su función debería ser potenciar el trabajo humano y no reemplazarlo.