Comunidad. Una nueva sede acompaña a personas con salud mental en Buenos Aires

Casaclub inauguró una sede más amplia en Villa Ortúzar para acompañar a sus miembros a través del trabajo y los vínculos.

Dos personas cocinando juntas en una cocina. Imagen ilustrativa genérica (banco de imágenes: Pexels), no corresponde a la sede real de Casaclub.

Comunidad. Una nueva sede acompaña a personas con salud mental en Buenos Aires

Casaclub inauguró una sede más amplia en Villa Ortúzar para acompañar a sus miembros a través del trabajo y los vínculos.

Casaclub, una organización comunitaria que acompaña a personas con padecimientos de salud mental, inauguró esta semana una nueva sede en el barrio porteño de Villa Ortúzar, más amplia que la anterior, ubicada en la calle Cabrera. El modelo en el que se basa nació en Estados Unidos y llegó por primera vez al país a través de Rosario, antes de expandirse a la Ciudad de Buenos Aires.

A diferencia de un dispositivo clínico, Casaclub no sustituye los tratamientos: busca complementarlos a través de la participación social, la construcción de vínculos y la generación de oportunidades laborales. Quienes asisten son llamados “miembros”, no pacientes, y eligen entre distintas tareas de la vida cotidiana del espacio —cocina, atención al público, comunicación o búsqueda de empleo— dentro de una jornada que se extiende de 9 a 17.

La nueva sede cuenta con una cocina moderna, salas de reuniones, un bar, un espacio al aire libre y paneles solares que la vuelven autosuficiente en términos energéticos. Actualmente hay 300 personas en lista de espera para sumarse a la propuesta, un número que refleja la demanda creciente de este tipo de espacios comunitarios en la ciudad.

Para Alicia López, presidenta de la organización, la apertura representa “un sueño cumplido”. Fátima Cinosi, miembro de Casaclub desde hace casi tres años, lo resumió con otras palabras: “Para muchos de nosotros es como nuestro segundo hogar”.

El crecimiento de la propuesta en Buenos Aires se da en un contexto de mayor atención pública a los espacios de rehabilitación psicosocial basados en la comunidad, un modelo que en distintos países mostró resultados positivos para sostener la autonomía y la vida social de sus participantes a largo plazo.