Microbiología. Un rosarino recibió el premio más importante de su especialidad en el mundo

El investigador del CONICET Alejandro Vila ganó el Premio Moselio Schaechter 2026, de la Sociedad Americana de Microbiología.

Científica examinando una muestra al microscopio en un laboratorio (banco de imágenes Pexels, foto: Chokniti Khongchum)

Microbiología. El investigador rosarino Alejandro Vila fue distinguido con uno de los premios más prestigiosos de la microbiología mundial

El científico del CONICET y director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario recibió el Premio Moselio Schaechter 2026 de la Sociedad Americana de Microbiología, que reconoce a apenas tres investigadores latinoamericanos en toda su historia.

La ciencia argentina volvió a destacarse en el plano internacional. Alejandro Vila, investigador superior del CONICET, profesor titular de la Universidad Nacional de Rosario y director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), fue distinguido con el Premio Moselio Schaechter 2026, otorgado por la Sociedad Americana de Microbiología (ASM), una entidad con más de 38.000 miembros fundada en 1899.

El galardón reconoce el “liderazgo excepcional y compromiso sostenido con el avance de la microbiología global” de Vila, quien junto a su equipo fue pionero en introducir la resonancia magnética nuclear (RMN) para estudios de biología estructural en la Argentina. Sus investigaciones permitieron comprender en detalle los mecanismos moleculares de las metalo-β-lactamasas, enzimas responsables de uno de los principales mecanismos de resistencia bacteriana a los antibióticos, un desafío sanitario que preocupa a todo el mundo.

Miembro de la Academia Nacional de Ciencias, Vila publicó su trabajo en más de 180 revistas científicas internacionales y formó a más de 50 investigadores en Rosario a lo largo de tres décadas. Su decisión de volver al país tras una etapa de formación en el exterior, en lugar de continuar una carrera consolidada afuera, fue clave para instalar una línea de investigación que hoy es referencia regional.

“La ciencia es una construcción colectiva”, señaló el investigador al conocer la noticia, y dedicó el reconocimiento a su equipo de trabajo. Sus estudios, además del aporte al conocimiento básico, derivaron en patentes y servicios tecnológicos de valor para el sector productivo, otro signo de la transferencia real que puede generar la ciencia hecha en la Argentina.

El Premio Moselio Schaechter ya había distinguido en 2015 a otro investigador del mismo instituto rosarino, el doctor Diego de Mendoza, lo que confirma a Rosario como uno de los polos de excelencia en microbiología de la región y a la Argentina como un actor relevante en la lucha científica contra la resistencia a los antibióticos.