Agtech. Llegó a la Argentina la inteligencia artificial que “escucha” a las plantas

La suiza Vivent Biosignals lanzó en el país sensores que detectan problemas en los cultivos días antes de que sean visibles.

Cultivo de trigo verde (banco de imágenes Pexels; imagen ilustrativa genérica del agro)

Agtech. Llegó a la Argentina la inteligencia artificial que “escucha” a las plantas

La empresa suiza Vivent Biosignals presentó en el país su sistema de biosensores “Vita”, que capta señales eléctricas de los cultivos y usa inteligencia artificial para anticipar problemas hasta diez días antes de que sean visibles a simple vista.

El campo argentino sumó una nueva herramienta para monitorear la salud de los cultivos en tiempo real. La empresa suiza Vivent Biosignals, certificada como B Corp, presentó formalmente en el país su sistema de biosensores “Vita”, que se adhiere al tallo de las plantas y capta los cambios eléctricos internos que estas producen de manera constante.

Esa información viaja mediante tecnología LoRa o conexión móvil hasta servidores en la nube, donde un sistema de inteligencia artificial y aprendizaje automático analiza los patrones y emite alertas tempranas frente a estrés hídrico, plagas o enfermedades, entre cinco y diez días antes de que el problema sea visible a simple vista en el cultivo. Los productores reciben la información en un tablero interactivo pensado para facilitar decisiones rápidas.

La tecnología ya fue probada en más de 25 países y acumula unos dos millones de días de monitoreo, con 35 patentes registradas a nivel global y una inversión reciente de 8,6 millones de dólares para expandir su desarrollo. Su desembarco en la Argentina apunta a un mercado agrícola que viene incorporando cada vez más herramientas digitales para optimizar el uso de agua, fertilizantes y agroquímicos.

El paquete inicial, compuesto por 16 sensores con una vida útil de entre tres y cuatro años, tiene un costo de entre 13.000 y 15.000 dólares. Para el sector agtech local, la llegada de una compañía con trayectoria internacional refuerza la idea de que la Argentina, pese a sus vaivenes macroeconómicos, sigue siendo un destino atractivo para este tipo de innovaciones aplicadas al agro.