Innovación. Universitarios usaron IA para cuidar el Delta del Paraná

Más de cien estudiantes desarrollaron en un hackathon soluciones de inteligencia artificial para anticipar crecidas, incendios y mejorar el transporte fluvial.

Equipo de jovenes trabajando con notebooks en una reunion (imagen ilustrativa generica, banco de imagenes Pexels, foto: MART PRODUCTION)

Innovación. Un hackathon universitario usó inteligencia artificial para cuidar el Delta del Paraná

Más de cien estudiantes de la Universidad Nacional del Delta compitieron durante una semana con proyectos para anticipar crecidas, detectar incendios y mejorar el transporte entre las islas.

La Universidad Nacional del Delta (UNDelta), junto con las organizaciones Areabeta y Circular, organizó esta semana la segunda edición de CarpinchIA, un hackathon que reunió a más de cien estudiantes divididos en nueve equipos para pensar soluciones de inteligencia artificial a los problemas cotidianos de la región. El cierre se hizo en Areabeta, el hub de innovación de Nordelta.

Entre las propuestas se destacó la del equipo “Pelo de Agua”, que diseñó un modelo predictivo capaz de anticipar con 24 horas de anticipación la altura del río Luján en San Fernando, cruzando datos mareológicos, hidrológicos y meteorológicos mediante aprendizaje automático. El equipo “VigIA”, por su parte, propuso una red de sensores ambientales para detectar patrones de riesgo de incendio y emitir alertas hiperlocales dirigidas a productores, vecinos y bomberos.

Otros dos proyectos apuntaron a la vida cotidiana de los isleños: “Navego” ideó un esquema de transporte fluvial compartido a partir del análisis de los grupos de WhatsApp que hoy usan los vecinos para organizarse, mientras que “Copernicus” utilizó imágenes satelitales para monitorear, con registros desde 2018, las 340 hectáreas del sistema de lagos de Nordelta.

Un jurado de dieciséis especialistas, entre ellos el director del Laboratorio de Inteligencia Artificial Aplicada de la UBA, Diego Fernández Slezak, y la ex vicepresidenta del INTA Nacira Muñoz, evaluó los proyectos. El equipo ganador accederá a un programa de incubación de un año, con mentorías y acceso a espacios de prototipado para convertir la idea en una herramienta real.

“Contar con especialistas pensando cómo anticipar una crecida, mejorar el transporte en las islas o prevenir un incendio es exactamente el sentido que tiene contar con una universidad nacional propia”, resumió el concejal de Tigre Sebastián Rovira, que participó del cierre del encuentro.