Microbiología. Un cambio mínimo en una bacteria frena antibióticos nuevos
Un equipo del CONICET y la UBA identificó la mutación que vuelve ineficaces a los inhibidores más modernos contra una bacteria resistente.
Microbiología. Investigadores del CONICET y la UBA explican cómo una única mutación vuelve resistente a una bacteria frente a los antibióticos más nuevos
Un equipo del Instituto de Bacteriología y Virología Molecular, con colegas de Rosario y Estados Unidos, descubrió que un solo cambio de aminoácido en una enzima bacteriana reduce hasta miles de veces la eficacia de dos inhibidores de última generación.
Un equipo de investigadores del CONICET y la Universidad de Buenos Aires, en colaboración con colegas de Rosario y Estados Unidos, identificó el mecanismo preciso por el cual una bacteria logra resistir a dos de los antibióticos más nuevos disponibles contra infecciones hospitalarias graves. El hallazgo, liderado por Pablo Power desde el Instituto de Bacteriología y Virología Molecular, se publicó en la revista Antimicrobial Agents and Chemotherapy, de la Sociedad Americana de Microbiología.
El estudio se centró en PER-14, una variante de una enzima llamada β-lactamasa que las bacterias usan para inactivar antibióticos. Según encontraron los científicos, un único cambio de aminoácido respecto de su variante más común, PER-2, modifica una región clave de la enzima y hace que dos inhibidores de nueva generación, avibactam y relebactam, pierdan gran parte de su capacidad para bloquearla. En algunos casos la diferencia de eficacia fue de cientos o hasta miles de veces.
“Este resultado muestra cómo una modificación muy pequeña en una enzima puede ser suficiente” para volver ineficaz a un tratamiento, explicó Power. Según detalló, el hallazgo permitió comprender “no sólo que existía resistencia a los inhibidores, sino también por qué ocurría”. Melina Ruggiero, primera autora del trabajo, precisó que “en algunos parámetros, la diferencia fue de cientos o incluso miles de veces”, mientras que Melina García Alonso remarcó el aporte de las simulaciones computacionales para visualizar el cambio estructural.
PER-14 ya fue detectada en pacientes en la Argentina, y enzimas de la misma familia circulan también en otras bacterias asociadas a infecciones hospitalarias difíciles de tratar. La resistencia a los antibióticos causa al menos 700.000 muertes por año en el mundo y, de no revertirse la tendencia, podría convertirse en la principal causa de muerte global hacia 2050.
Del trabajo también participaron investigadores del Instituto de Química Rosario y de la Case Western Reserve University, en Cleveland, Estados Unidos. Los autores sostienen que entender en detalle estos mecanismos moleculares es un paso necesario para diseñar la próxima generación de fármacos capaces de anticiparse a las mutaciones bacterianas.