Riesgo país. Cayó a su nivel más bajo desde mediados de agosto
El riesgo país argentino bajó a 491 puntos, su valor más bajo desde el 17 de agosto, en una rueda con suba de acciones y bonos.
Riesgo país. El riesgo país argentino tocó su nivel más bajo en más de dos semanas
El indicador retrocedió a 491 puntos básicos, por debajo de la barrera de los 500, en una jornada de subas para el Merval y los bonos soberanos en dólares.
El riesgo país argentino volvió a bajar y cerró en 491 puntos básicos, una caída de 4 unidades que lo llevó a su nivel más bajo desde el 17 de agosto y lo ubicó nuevamente por debajo de la barrera de los 500 puntos, un umbral que el mercado sigue de cerca como referencia para el eventual regreso del país al financiamiento voluntario en los mercados internacionales de deuda.
La baja se dio en una jornada positiva para los activos financieros locales: el índice S&P Merval subió 0,3% en pesos y alcanzó los 3.060.000 puntos, mientras que los bonos soberanos en dólares, tanto de la serie Bonares como Globales, avanzaron en promedio 0,2%. Entre las acciones individuales, se destacaron las subas de Telecom Argentina, que ganó 3,2%, e IRSA, que trepó 2,4%.
Un informe del banco Citi, citado en la city porteña, sostuvo que “el mercado exagera” el riesgo político local y que los inversores muestran “demasiada cautela” si se tiene en cuenta que los fundamentos macroeconómicos no se deterioraron lo suficiente como para justificar ese temor, en un contexto además marcado por la turbulencia en los mercados globales de bonos.
Desde el IERAL de la Fundación Mediterránea matizaron el optimismo: si bien remarcaron que “la estabilización se consolida”, advirtieron que para sostener el proceso en el tiempo hace falta acompañar los avances financieros con una recuperación más firme del empleo y con acuerdos políticos que den previsibilidad a las reformas económicas todavía pendientes.
Con la city expectante por cada movimiento del indicador, la mejora de los últimos días revive las expectativas de que el Gobierno pueda, más adelante, salir a colocar deuda en dólares a tasas más bajas que las actuales, algo que hasta ahora las altas tasas de interés internacionales seguían postergando.