Oncología. Un hallazgo del CONICET explica cómo resiste el cáncer de páncreas
Un equipo del CONICET y la UBA describió el mecanismo que usan las células tumorales del páncreas para sobrevivir a la falta de nutrientes.
Oncología. Un estudio del CONICET y la UBA explica cómo el cáncer de páncreas resiste a la escasez de nutrientes
Investigadores del IDEHU identificaron vesículas que preparan a las células tumorales para sobrevivir en ambientes hostiles, un hallazgo que podría abrir nuevos blancos terapéuticos.
Un equipo de investigadores del CONICET y la Universidad de Buenos Aires (UBA), a través del Instituto de Estudios de la Inmunidad Humoral (IDEHU), identificó un mecanismo clave que utilizan las células del cáncer de páncreas para sobrevivir en el microambiente hostil donde se desarrollan, pobre en oxígeno y nutrientes. El hallazgo fue publicado en la revista científica Scientific Reports y abre una puerta para pensar nuevas estrategias terapéuticas contra uno de los tumores más agresivos que existen.
El estudio, liderado por María Noé García junto con Daniel Grasso como primer autor, mostró que las células tumorales liberan pequeñas vesículas extracelulares cuando atraviesan períodos de estrés por falta de nutrientes. Estas vesículas funcionan como mensajeros: viajan hasta células vecinas que todavía cuentan con recursos suficientes e inducen en ellas un proceso de autofagia, una suerte de reciclaje interno que les permite anticiparse a la escasez antes de que efectivamente las afecte.
Los investigadores comprobaron que el efecto depende de una subpoblación específica de vesículas, caracterizadas por las proteínas CD63 y CD81 en su membrana, con participación de la vía molecular de la proteína FOXO3a. Curiosamente, esta capacidad de activar la autofagia sólo se observó en las vesículas liberadas por líneas celulares que portan la mutación del oncogén KRAS, una de las alteraciones genéticas más frecuentes en este tipo de cáncer.
El adenocarcinoma ductal pancreático representa más del 90% de los tumores de páncreas y tiene una supervivencia a cinco años de apenas el 12%, por lo que se proyecta que hacia 2040 podría convertirse en la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo. Entender cómo las células tumorales se preparan para resistir condiciones adversas es un paso necesario para diseñar tratamientos más selectivos, que ataquen específicamente esa comunicación mediada por vesículas sin dañar los tejidos sanos.
El equipo advierte que todavía no existe una aplicación clínica directa, ya que bloquear la autofagia de forma generalizada podría afectar también a células no tumorales. Aun así, el trabajo se suma a una creciente producción científica argentina sobre cáncer de páncreas, con participación también del Centro Franco-Argentino de Investigación en Cáncer de Páncreas y la Universidad Nacional de San Martín.